Cara femenina.

Envejecimiento de la piel Prevención

Nuestra piel comienza a envejecer en torno a los 25 años de edad. En líneas generales, los motivos del envejecimiento de la piel en general pueden dividirse en dos: internos y externos. Los factores internos son intrínsecos, se basan en el envejecimiento cronológico y la genética y no pueden modificarse. No obstante, los factores externos pueden controlarse dentro de un enfoque natural de prevención.

Estructura de la piel envejecida

El envejecimiento aparece debido a una combinación de factores intrínsecos o internos y factores externos, o sea factores de estilo de vida. El envejecimiento de la piel, en general, tiene lugar en cada una de las partes de la estructura cutánea.

La piel se compone de tres capas diferentes: epidérmica, dérmica y subdérmica. El envejecimiento afecta a todas estas capas, los  signos de envejecimiento visibles que se muestran en cada una de ellas son diferentes.

Capas epidérmicas

  • Cambios: Renovación celular más lenta, reducción de la producción de lípidos.
  • Signos externos: Textura más áspera y seca, con finas líneas y arrugas. Mayor sensibilidad a la luz UV, menos eficiencia en la curación de procesos y mayor propensión a infecciones.

Capas dérmicas
  • Cambios: Disminución anual del 1% del colágeno y descenso de los niveles de elastina. Reducción de la circulación sanguínea.
  • Signos externos: Piel menos elástica con más probabilidad de llegar a dañarse y mayor propensión a arrugas, y a pérdida de densidad y luminosidad. Disminución del brillo asociado a la piel joven.

Capas subdérmicas
  • Cambios: Disminución tanto del tamaño como del número de células adiposas. Reducción de la capacidad de diferenciación.
  • Signos externos: Pérdida de volumen, arrugas más profundas y mejillas huecas. Deterioro de la autocuración de heridas.

Representación gráfica de la piel y sus capas.
El envejecimiento cutáneo afecta a cada una de las capas (1. Epidermis, 2. Dermis, 3. Hipodermis) de la piel de un modo diferente.
SOLUCIONES

El envejecimiento es un proceso natural que no puede ser evitado. Sin embargo, se puede hacer que disminuyan los signos del envejecimiento cutáneo en general. Es útil revisar las opciones de estilo de vida que afectan a la piel. Estos factores de causa externa desencadenan la liberación de radicales libres en el organismo, proceso conocido como estrés oxidativo. Los radicales libres dañan todas las partes de las células cutáneas y aceleran los signos visibles de envejecimiento: arrugas, pérdida de densidad y luminosidad, así como pérdida de volumen.

Evitando una gran exposición al sol

La exposición al sol, bien sea prolongada o diaria, desencadena un proceso denominado fotoenvejecimiento, causado por el estrés oxidativo. No deben subestimarse los efectos del sol sobre el envejecimiento de la piel en general.

El 80% del envejecimiento prematuro de la piel es consecuencia de los efectos dañinos de los rayos UV.

Aunque la piel tiene la capacidad de protegerse a sí misma del sol a través del bronceado y el engrosamiento de la epidermis, no puede superar un límite que varía de una persona a otra y que, una vez rebasado, da lugar a una lesión permanente en la piel y a la aceleración de los signos de envejecimiento.

Cada vez que nos exponemos al sol, incluso en invierno, la piel queda expuesta a la dañina radiación UV. Lea más aquí acerca de los efectos de los rayos UVA y UVB sobre la piel. Esto puede dar lugar a bronceado, eritema solar, pigmentación desigual, envejecimiento de la piel y en los peores casos, incluso cáncer de piel. Es imprescindible un enfoque comprometido de protección solar para reducir los efectos lesivos del sol. La integración de productos FPS apropiados en la pauta diaria de cuidado cutáneo es útil. El filtro solar apropiado tiene que elegirse según el tipo de piel, el tipo de pigmentación y la intensidad solar en la ubicación actual. Lea más acerca de protección solar facial.

Mujer con gorro blanco.
La exposición prolongada y diaria al sol desencadena el fotoenvejecimiento.
Mujer aplicándose spray solar en el antebrazo
El uso coherente de protección solar es esencial.

Abandono del tabaquismo

Los productos químicos y la nicotina contenidos en los cigarrillos desencadenan el estrés oxidativo de modo similar a la contaminación. El cese del tabaquismo es una parte fundamental de un enfoque natural del retraso del envejecimiento de la piel en general.

Pauta de cuidado cutáneo apropiada

Dado que el envejecimiento de la piel en general comienza a partir de los 25 años de edad, deben darse pasos preventivos lo antes posible para atenuar el proceso y prevenir daños futuros. Atender a la piel con una buena pauta de cuidado cutáneo ayudará a retrasar los signos del envejecimiento de la piel en general. Los productos que se utilicen dependerán del problema de envejecimiento principal, bien sea arrugas, pérdida de volumen o pérdida de densidad y luminosidad.

  • El primer paso es la limpieza con un producto que elimine el maquillaje y la suciedad sin agredir a la piel. Debe ser suave y no debe deshidratar la piel.
  • La tonificación de la piel con un tónico apropiado aclara la piel y la prepara para el paso siguiente.
  • El cuidado de la piel le confiere la hidratación y la nutrición que necesita. Esto contribuirá también a contrarrestar los efectos del envejecimiento, entre los que a menudo se incluye la sequedad inducida por la edad.
  • Si se prevé que la exposición al sol se prolongue durante todo el día, debe aplicarse una protección solar facial efectiva antes del producto para el cuidado, independientemente del problema de envejecimiento principal.
Mujer lavándose la cara
Un buen limpiador facial tiene que ser suave y no debe resecar.
Mujer aplicándose un producto para el cuidado en las mejillas
La etapa de cuidado de una buena pauta de cuidado cutáneo suministra componentes activos clave para retrasar el proceso de envejecimiento.

Alimentos sanos

La piel sana también necesita hidratación desde dentro.
La ingestión de agua mantiene la hidratación cutánea.
Dado que el estrés oxidativo produce un efecto nocivo sobre la piel, la ingestión de alimentos adecuados puede ayudar a limitar este proceso. Una dieta con abundantes frutas y verduras frescas es rica en antioxidantes y micronutrientes. Los antioxidantes son moléculas que poseen la capacidad de neutralizar los radicales libres. Un cambio en la dieta que incluya una mayor cantidad de estos alimentos clave puede contribuir a retrasar no sólo el envejecimiento inducido por el estrés oxidativo externo, sino también las causas intrínsecas o internas del envejecimiento cutáneo en general.

Mujer comiendo una manzana
Las frutas y verduras frescas son ricas en antioxidantes, como vitamina C, vitamina A y vitamina E.